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EL PODER DE LA PALABRA

El Poder de la Palabra - Ayni Magazine

EL PODER DE LA PALABRA

“Después de la palabra, el silencio es el segundo poder del mundo.”
Henri Lacordaire

Es fascinante tener la oportunidad de mirar hacia atrás y recorrer el camino de mi vida laboral en palabras, a lo largo de algunas campañas durante 25 años de trabajo.
Aterricé en el ámbito creativo a través del arte, salté al diseño gráfico, no sé qué hacía en la Facultad de Arquitectura de Guayaquil y finalmente pude estar tan cómodo en la redacción publicitaria de la Facultad de Comunicación Mónica Herrera en la Universidad Casa Grande. Sentí que la creatividad sería el oxígeno de toda mi carrera, pero por esas cosas de la vida, solo egresé y dejé a medias una tesis que no pude retomar, sin embargo esos cuatro años de estudios me dieron alas que se desplegaron para contarles hoy parte de mi vuelo.

La redacción creativa ha desarrollado en mí dos habilidades: el poder sintetizar un concepto hasta exprimirlo en un comercial de treinta segundos y sobrevivir a trabajar en equipo bajo presión. Definitivamente, ambas me han sido mi pasaporte hacia mis logros, alegrías y aprendizajes.

Además, con el paso del tiempo he visto cómo un eslogan que abandera una marca puede hablar simplemente de su propio beneficio; mutar en un experimento de laboratorio como “TC sucuchucu chucu pau”, la cual funcióno publicitariamente a pesar de no tener una connotación lógica; o tener la capacidad de asociarse a una filosofía de vida, que no apele a sus ególatras bondades comerciales, sino que aporte al televidente a lograr un cambio en su vida, como “Vive tus Sueños”, de Ecuavisa.

Sin duda, la canción “Yo nací aquí”, interpretada en el 2004 por Juan Fernando Velasco y Pamela Cortés para TC Televisión, fue la campaña que me llevó a la catarsis, mi purificación emocional, corporal, mental y espiritual; ya que lo que parecía solo un coro, se convirtió en un himno esperanzador que levantó la autoestima de un país golpeado por su pasado. Así aprendí a sentir el poder las palabras en mi piel, – “si se me pone la piel de gallina les gustará a todos”, pensé; pero el impacto fue aún mayor: recibimos varias cartas de personas identificadas con la campaña y motivadas a no abandonar su país y luchar aquí por su familia.

Así mismo, navegué por la mayoría de algunas de mis campañas institucionales, que se convirtieron en hijos a los cuales alentaba con frases como:

Ponle fe, Ecuador, TC Televisión.
Todo es posible, GamaTV.
Sé tu mismo, OromarTV.
Mira lo bueno de la vida,
Vive tus sueños o
Nos une lo mismo de Ecuavisa, y es en este canal donde he vivido la más integral de mis experiencias, para tres grupos objetivos: televidentes, auspiciantes y colaboradores.

Llegados a este punto , para el 2011 se percibía a Ecuavisa como una persona mayor, con mucha credibilidad pero solemne, con clase pero inalcanzable, y como Director Creativo no dudé en comenzar a investigar. “Si fuera una persona, sería Don Alfonso Espinosa de los Monteros”, dijeron en uno de los grupos focales realizado con personas de 18 a 35 años de Guayaquil y Quito. Definitivamente, la estrategia de marketing debía rejuvenecer la marca y refrescar su look para atraer miradas de las nuevas generaciones que ya estaban migrando al mundo digital.

La aventura arrancó a nuestro favor, porque teníamos una marca con un alto nivel de recordación en la mente y en el corazón (top of mind y top of heart), pero los números del rating no decían lo mismo. Trabajé con mi equipo en tácticas de comunicación en cada promoción de programas del canal para acercarnos al televidente, pero faltaba algo que nos saque de la zona del confort.

¡Bingo!, llegó la frase que no alentó para encontrar el concepto preciso: “No sueñes con una vida, vive tus sueños”, e inspirados por la filosofía de Walt Disney, arrancamos. Luego, consultamos con algunos programadores neurolingüisticos y descubrimos que el proceso que debíamos trasladar a la campaña para alcanzar las metas o sueños tiene tres pasos:
1. Tener un sueño personal y realizable.
2. Compartir tu talento personal con los demás.
3. Ponerle fecha de caducidad al trazar una meta.

Por otro lado, el ícono visual de la campaña sería una burbuja, tan frágil como los sueños, pero al mismo tiempo, tan poderosa como la imaginación del que cree, acompañada de un texto que proponía tener un sueño y alcanzarlo:

Si tienes un sueño en tu corazón
y de verdad crees en él, corres el riesgo de que se haga realidad.
Vinimos al mundo para ser felices;
todo depende de lo que estás dispuesto a compartir.
Es hora de ponerle fecha a tus sueños y hacer algo hoy, para realizarlos.
No duermas para descansar, duerme para soñar,
porque los sueños están para cumplirse.
No sueñes tu vida, vive tus sueños.

Y pude ver como el poder de la palabra se transformaba en la materialización de los sueños de algunos de mis compañeros de trabajo a los cuales, a través de un taller dictado en el canal como parte de la campaña, conseguían lo que se proponían. Fui testigo de cómo llegaban visas para viajar a Estados Unidos, carros, casas, matrimonios y hasta embarazos. Los sueños se hacían realidad y un eslogan trascendía al producto y hacía que las cosas sucedan en la vida de la gente, eso sobrepasa ratings, reposicionamientos o cualquier investigación de mercado.

Hoy sigo experimentando, moviéndome, sigo curioso, atento, escuchando, aprendiendo de los errores y alegrándome de alegrar a otros. ¿Qué me gustaría desarrollar? El mundo de las redes y lo digital, para salir empirismo entusiasta que tengo y hacerlo académicamente. ¿Volvería a repetir mi vida laboral? Mil veces sí. Amo crear, amo escribir, amo transformar.

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